Estaba navegando hoy por internet buscando informacion para un post especial que tenia intención de hacer, cuando he dado de lleno con una pregunta en un foro sobre el turismo solidario, la cuestión es que poco después de leer los comentarios que le iva dejando la gente, me pregunte ¿alguien sabe de que se trata? y acto seguido deje de buscar aquella informacion en la que me había volcado para leer todo aquello que los usuarios había escrito sobre el tema.
No voy a ser yo la que diga lo que és con palabras técnicas, pero si que os puedo contar lo que se siente al hacer un tipo de viaje similar.
En mi caso llegue allí de casualidad, durante el año de 2007, un pequeño grupo de personas habiamos estado preparando un viaje a Perú para ir a ayudar a un grupo de monjitas del colegio de mis hermanas. En los meses de febrero y marzo hubieron problemas en la zona a la que debíamos de ir y las autoridades nos supendieron el viaje. El grupo se acabó disolviendo y no se hizo nada, me quedé con todas las ganas. A finales de junio de ese mismo año, conocí a un Padre brasileño que estaba realizando unos estudios en España y que resultó que conocia a mi madre, através de la cuál lo conocí yo. Una tarde le conté lo mismo que os acabo de contar y en ese momento me dio el msn de su hermana Maria Elisa y me dijo que tenía, si de verdad quería, una oportunidad de realizar algo parecido, asique esa misma noche estube hablando con ella y con su compañera de piso Lilica (que trabaja en un proyecto social en Marília, São Paulo). Le pregunté después de un par de días si existía la posibiliad de que fuera a realizar algun tipo de trabajo voluntario…
¡¡A los dos días ya tenía la respuesta!! Podía or cuando quisiera!
Acto seguido me puse en marcha, unas 3 semanas para preparar los documentos y las vacunas necesarias y el 12 de agosto estaba pisando las tierras de Brasil.
Maria Elisa y su hermana Ligia, su hermano Fernando y el novio de éste me venian a buscar, a ellos casi ni los ví ya que estaban escondidos delante de una pancarta enorme que ponía “bem-vinda”. Acababa de llegar…
Dos días de viaje tardamos en llegar a la ciudad en la que iria a trabajar los siguientes meses, Marírilia.
Mi primer dia de trabajo fue el 14 de agosto, me desperté a las 6 de la mañana por la excitación que me provocaba toda aquella aventura. En la parada del autobus una señora me da los buenos dias con un abrazo y sonrie y los niños que van a la escuela, lo mismo. Estoy viviendo con las chicas, en un barrio de nivel medio tirando a pobre, hasta lavar la ropa es un nuevo reto.
La llegada al proyecto que por si no os lo he comentado se llama Proyecto Barracão fue demasiado, los niños sabian que ese dia llegaría una monitora nueva que era del otro lado del mundo y se me tiraron literalmente encima cuando no había ni pasado el portón de la entrada, no paraban de decir cosas super rápido, yo no entendía nada (por aquél entonces no hablaba ni papa de portugués y no sabia lo que me esperaba), me besaban, me tocaban el pelo, se colgaban de todos los lados, se reian y no parabana de dar las gracias. Solo por aquello el viaje ya habría merecido la pena.
Las siguientes semanas se desarrollaron muy rapido, actividades con los niños, alimentarlos, lavarlos, desparasitarlos, divertirse con ellos, aprender de los profesores auténticas lecciones de humanidad y descubrir el corazón de un pueblo lleno de dificultades pero siempre con una sonrisa puesta. Viajar a pequeños rincones con unos paisajes de ensueño y una cultura que se te impregna en la piel es la aventura más importante de mi vida.

Por cierto que no hubo dias que me levantara más tarde de las 6 de la mañana y me acostara antes de las 12, no podía perderme ni un minuto de aquel magnífico viaje, todos los días sentía la emoción de hacer algo genial por unas pequeñas personitas que me daban mucho más de lo recibieron sin niguna duda.

Os dejo algunos links de asociaciones que también se dedican a estas cosas por si a alguno os pudiera interesar:

Xarxa de Consum Solidari – que programa viajes a Ecuador y Brasil, lo tienen claro: “Nosotros le llamamos turismo porque, lo llames como lo llames, al final se va siempre a hacer turismo. Y eso no tiene por qué ser malo. Entendemos que, igual que hay un comercio perjudicial y un comercio justo, también puede haber un turismo devastador y un turismo responsable y beneficioso para los países receptores y para quien lo realiza”

Fundación Vicente Ferrer – ofrecen un programa de turismo pero prefieren no llamarle solidario. “Nosotros lo decimos claro: es turismo para conocer la India. La palabra solidario se presta a confusión. A veces se nos acerca gente que quiere viajar para ayudar, pero le decimos que para eso hace falta irse más tiempo y tener un perfil muy específico y cualificado. Allí hay muchas personas de la zona trabajando con nosotros”

Servicio Civil Internacional– forma parte de una red global que oferta numerosos campos de trabajo durante todo el año de corta y de larga duración. Los participantes son grupos de voluntarios de diversos países del mundo y ése es uno de sus valores, además del trabajo de cooperación o de intercambio cultural que se realice en la zona con las organizaciones locales.

Setem – también habla de campos de solidaridad para designar su oferta de estadías de un mes con organizaciones locales. El objetivo es conocer pero también colaborar en el trabajo que desarrollan.

Cives Mundi– ofrece un programa para voluntarios cooperantes, dirigido a jóvenes castelloleoneses, y otro para personas que quieran visitar Perú y conocer el proyecto que la organización desarrolla en la región de Cochabamba.

Fundació Pau i Solidaritat
-que organiza brigadas a América Latina

Sodepau organiza viajes a Marruecos, Kurdistán turco y Palestina

ACSUD Valencia– Las Segovias organiza viajes a Ecuador

ALTER NATIVAS– organiza viajes a Brasil

SODEPAZ – organiza viajes a Palestina, Siria, Cuba, Nicaragua, Perú, Ecuador y México

ICID – organiza viajes a Cabo Verde

SETEM – organiza viajes a Marruecos, Senegal, Costa Rica, Camerún, India, Venezuela, Brasil, Nepal, Burkina Faso y Mali, y campos de solidaridad (brigadas) en otros 17 paises

ACP (Associació Catalana per la Pau)– organiza viajes a Paraguay, Nicaragua, el Salvador, Venezuela, Guatemala, Bolivia, Cuba y Colombia.

Mercedes Dácil Borges